
Cuando aun no se tienen hijos (o cuando se tiene con quien dejarlos) es muy reconfortante poder viajar con los amigos de siempre. Viajes llenos de buenos momentos y anécdotas que perdudarán hasta el próximo viaje. Sin embargo, no planificar un viaje con tus “patas de siempre” puede resultar un tanto incómodo. Algunos de los puntos a tener en cuenta que te recomendamos son:
- Revisen el medio. Si viajan en el auto de alguno de los miembros del grupo, asegúrsense de entender bien las condiciones del viaje: quién paga el combustible, quiénes manejan, quién va en cada asiento y cuánto equipaje entra en el vehículo. Si viajan en un medio masivo (bus, tren, avión), asegúrense de comprar los pasajes juntos. Recuerda que en temporadas altas los pasajes “vuelan” y muchos se pueden quedar sin viajar.
- Definan las actividades. No a todos nos gusta hacer lo mismo. Conversen y definan sus tiempos de estadía y las actividades o tours que tomarán. No dejen de incluir tiempo libre para cada uno o por parejas (si las hubiera).
- Definan su alimentación. Como cada uno tiene gustos particulares, no coman siempre en el mismo lugar. Busquen la variedad y prueben el sabor local. No hay nada peor que fugar de Lima y seguir comiendo pollo a la brasa.
- Definan su presupuesto. No todos viajamos con el mismo presupuesto en el bolsillo. Conversen abiertamente del promedio de gasto que estiman invertirán en el viaje. Lo mejor es llegar a un punto medio en el que todos estén de acuerdo y compartir momentos, lugares y visitas.
- Diviértanse. Finalmente, no desaprovechen ni un momento juntos y registren los momentos con fotografías y vídeos. Cuando pasen los años valorarán mucho ese material.
No hay comentarios:
Publicar un comentario